jueves, 11 de junio de 2009
60
No me gusta lucir desinteresado. Cuando escucho esas historias de maestros dispuestos a anular a sus estudiantes como parte de sus enseñanzas para ver si son capaces de pelear por sus sueños, incluso si su propio maestro los desprecia. Yo sé que no es así y doy fe, porque ahora a un estudiante tal vez pude haberle dado a pensar que no deseo que avance en mi curso, y es todo, todo lo contrario a eso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario